La fibromialgia… en busca de nuestra real identidad …..

La Fibromialgia: es un estado clínico que se caracteriza por un cuadro esquelético crónico con un origen “desconocido” es decir cuando la persona que la padece siente que está enferma, como si estuviera rota por dentro y cree que nadie más puede “entender” su padecimiento… Es también llamada la enfermedad de las “emociones no expresadas”.
Hay estados emocionales que nos pueden generar síntomas, de todo tipo de enfermedades: desde un simple dolor de cabeza, dolores musculares, dolores articulares, hasta apatías, presión arterial alta, disfunción cardíaca o trastornos nerviosos, algunas disfunciones, y la perdida de fuerza física e indefensión. 
Este tipo de dolor suele ser persistente, quemante, punzante o penetrante, sin localización definida, el cual en algunos momento puede generar ceguera o hasta incapacidad para ver la luz. En algunos pacientes se involucra todo el cuerpo y el esqueleto axial. Las regiones más frecuentes en las que aparecen los síntomas son el área lumbar, cervical, hombros, rodillas, muslos y brazos. El dolor suele empeorar con el frío, con las infecciones, el estrés y la falta de sueño, o con respuestas ante el miedo, las ansiedades abandonicas o cualquier tipo de perdida. Algunos pacientes manifiestan también síntomas de agotamiento o fatiga crónica, sin causa que lo justifique.
Todos estos síntomas tienen una característica particular y es que son experimentados durante el “día” o días específicos, dependiendo del caso la intensidad puede ser de moderada a severa.
También es frecuente que en algunos pacientes se asocie con trastornos del sueño, problemas para conciliar, de tipo espasmódico, apnea o interrupciones frecuentes durante la noche siendo un sueño no reparador.
Todo lo anterior conlleva al paciente a sentirse derrotado y a tener desesperanza al no mejorar, lo que en ocasiones les lleva a tener ideas de morir o en casos más extremos tener la intención de acabar con su vida.
La fibromialgia se ha ido extendiendo, desde que apareció el paciente cero, avanzando vertiginosamente, ampliándose con mucha rapidez en todo el mundo y aunque en sus inicios eran solo las mujeres las que reportaban su padecimiento, en la actualidad el numero de casos sigue aumentando y afectando a todos los géneros.
En la actualidad tenemos un gran porcentaje de pacientes con fibromialgia, autodiagnosticados por el Dr. “0”, desde mi experiencia llegan muchos pacientes con esta aseveración, que han sido “diagnosticados“ por la familia e incluso por especialistas, los cuales además de éste severo diagnostico, aparecen en las consultas en un estado total de indefensión precedido por el dolor físico y el miedo al no tener mejoría, miedo que encapsula, limita y encierra.
Sí, podemos afirmar sobre la fibromialgia que aunque sus síntomas son conocidos, las personas que sufren la enfermedad piensan que los demás no los creen porque el dolor es indescriptible. Tanto así que la fibromialgia se considera un diagnóstico controvertido, y algunos autores afirman que no debe considerarse una enfermedad porque, entre otras cosas, los exámenes físicos, las pruebas de laboratorio o los estudios de imagen no revelan ninguna anomalía física para confirmar el diagnóstico.

Oficialmente según el DSM VR. la llamada fibromialgia, consiste en una serie de síntomas y trastornos musculoesqueléticos poco conocidos, que se caracterizan principalmente por una fatiga extrema, un dolor persistente, diversos grados de rigidez de los músculos, tendones y una variedad de otros síntomas psicológicos como alteraciones del sueño, rigidez matutina, dolores de cabeza y problemas de pensamiento y memoria, a veces denominados «desmayos», que a menudo impiden que las personas funcionen correctamente a diario. Se trata de una enfermedad «no infecciosa» que se presenta en alrededor del 4 al 5 por ciento en mujeres jóvenes, generalmente de 16 a 56 años de edad y hombres a partir de los 18 años.

Armonía y salud mental en nuestras vidas es lo que necesitamos para alinear los pensamientos de temor y ansiedad ante las situaciones, identificando las propias emociones y la actuación que se debe trabajar a través del sentimiento.

Considero desde mi experiencia terapéutica que la fibromialgia está asociada a una mala gestión de las propias emociones y los pensamientos que aparecen o que tenemos sobre las mismas, ya que al manifestarlas se dan acciones y toda acción es energía que se libera, que sale de nuestro cuerpo canalizando lo que sentimos.

Es por ello realmente importante, atender a nuestras emociones, conocerlas y manejarlas, identificarlas, así podremos influir en las sensaciones que de ellas se derivan, logrando así hacer conscientes nuestras respuestas y bloquear esa energía negativa que emana de nosotros y que se manifiesta en el dolor que sentimos en nuestro cuerpo.

Está concienciación la trabajaremos desde el inconsciente, desde el origen, teniendo en cuenta un campo superior para poder modificar las frecuencias en el campo físico, donde se produce dicho “dolor”. Debemos acceder a todas las dimensiones de nuestro ser, no solo limitar la visión a lo físico, aunque a esta pertenece nuestro potencial y que se encuentra disminuido a la mínima capacidad debido a la no expresión de nuestras emociones y a la condición atómica a la que pertenecemos.

Estoy de acuerdo en que esta enfermedad… la fibromialgia es multifactorial, que tiene asociado las creencias y valores culturales, propias de cada uno y en su núcleo social, hemos visto que al retomar e indagar por las causas, aparecen casi siempre rígidos hábitos familiares que se reprimieron en la infancia.

El niño copia y expone estos patrones para sentirse amado y se vuelve obediente y sumiso, y comienza a desarrollar un falso yo para alejarse de su naturaleza. Los efectos psico-emocionales que acompañan al enfermo son: el orgullo de sentirse valorado por el entorno del perfeccionismo y la ira reprimida, una emoción que, si no se libera, destruye la salud. Cuando la atención es mantenida en la forma que se producen las creaciones humanas, en este caso; de acuerdo con la memoria humanidad, el ser energía que somos y hacemos que nuestro vehículo físico funcione sobre las leyes emocionales, podemos decir que quedamos atrapados en ellas y las transferimos a nuestras células, las cuales se ven afectadas y en la medida que se encausan a las emociones, aparecen y se manifiesta el miedo y el dolor de manera física.

Estas diferentes “condiciones” no sólo pueden ayudar a cambiar nuestra salud física, sino que también promueven la curación a un nivel más profundo superior de conciencia. El potencial es descubrir y comprender los mensajes que hay detrás de los trastornos físicos para sentirnos disponibles y expresarnos en mayor perfección, dándonos cuenta de que somos seres creativos y trabajando desde el sentimiento para que nuestro cuerpo y ADN retomen su origen.

Para entender esta conexión psicosomática, debemos darnos cuenta de que la mente y el cuerpo están juntos, generalmente vemos el cuerpo como un un cumulo de células y órganos que nos dan la posibilidad de “vivir”, que no apreciamos conscientemente, y cuando en ocasiones está dañado, es otro el que debe hacer que se repare. Es la visión limitada que culturalmente hemos adquirido.
La clave primordial, para entender lo que nos pasa es ser conscientes de nuestro origen, del entorno en el cual hemos crecido, de las experiencias de nuestros padres y de la afectación que estas han alcanzado en nuestra formación, tiene que ver con el entorno social y todas aquellas vivencias de tipo emocional que se han vivido y para ello debemos explorar en nuestra psiquis para saber cuáles son nuestros dilemas, se trata de entrar en el origen de nosotros mismos, desde donde podemos reinterpretar y cambiar nuestro estado emocional y pensamientos y tomar conciencia del ser físico que somos, compuestos anatómicamente y por ende desde el ser energía. Lograremos así fomentar y desplegar nuevas emociones, que van a permitir aumentar de manera natural los neurotrasmisores, tales como la serotonina y melatonina responsables de un buen estado de animo.

En la fibromialgia, lastimosamente tenemos muchos pacientes diagnosticados y medicados por el Dr “0”; uno de esos casos presentaré a continuación:

Una joven mujer de 29 años Fabiana Ala§on, comenzó a presentar dolores inespecifícos, en diferentes órganos y partes del cuerpo. El primer paso que realizó fue informarse y consultar través de las redes sociales y foros sobre los síntomas de su enfermedad. Fabiana, nos manifiesta que a la primera conclusión que llego en dichos foros fue que padecía de “fibromialgia” , ya que sus síntomas eran iguales o similares a los que allí se describían.
Razón por la cual acudió de inmediato a su médico, quien también se apresuro a confirmar dicho diagnostico y prescribir por supuesto una receta medica en la cual le recomendaba ingerir 7 tipos de medicamentos, Fabiana inició dicho tratamiento tal y como se le había sugerido.

Al pasar el tiempo “3 años”aproximadamente, no observaba ningún tipo de mejoría en su salud, sus dolores no desaparecían pero además estaba teniendo dificultades en su atención y memoria y es cuando relaciona que quizás sea la ingesta de estas pastillas que esté afectando algunas de sus capacidades. Manifiesta también que además de los medicamentos asistía a terapias físicas, las cuales le agotaban y que pese a frecuentarlas no se veía un ápice de mejoría.
Cansada de estos tratamientos convencionales, decide que debe probar con otro tipo de terapias, que la lleven a actualizar la versión que tiene de sí misma, al inicio le fue muy difícil dejar la medicación, a la cual había creado dependencia, como también comenzar a creer en mi misma….. la tarea consistió en volver a sus orígenes y crear la mejor versión de sí …. La cual realmente fue funcional, ya que desde su origen comenzó a trabajar, sus malas reacciones a sus emociones y pensamientos, trabajo que fue muy productivo y ahora puede hablar desde el sentir „Soy una versión diferente de mi“….

Es así cómo no pudo obtener una respuesta oficial de sus médicos frente a sus síntomas. Pero sí encontró en un profesional de la salud que le oriento y le acompañó durante todo este proceso, descubriendo que ademas de una mal manejo de sus emociones, también existía un factor externo, una alergia a un tejido sobre el cual dormía cada noche y que al retirarlo desaparecieron esos dolores inespecifícos.

Actualmente Fabiana quiere compartirnos que ha encontrado la mejor versión de sí misma y espera seguir con ella hasta que decida abandonar este maravilloso vehículo al cual ha aprendido a escuchar amar y entender y que cuando se despida de el, él se quede tan satisfecho como ella de haber encontrado su ser de energía en el retorno al origen.

Fabiana nos describe como testimonio, que la fibromialgia es la enfermedad de las emociones y pensamientos mal manejados, no direccionados, no expresados. Es el resultado de nuestros conflictos internos aquellos que nosotros mismos hemos creado, conflictos que han sido heredados desde nuestro entorno.

Ahora me siento mejor con mi cuerpo dice, todos esos síntomas que padecía han cambiado. Al volver a mis orígenes…. Han disminuido, casi desaparecido; el dolor generalizado del aparato locomotor, la rigidez y la fatiga, mi concentración y memoria han mejorado, así como el insomnio, el intestino y la vejiga irritable, los dolores de cabeza, la ansiedad, síndrome de piernas inquietas, dolor de pecho, ya son menos persistentes. También el sangrado menstrual abundante y doloroso, los problemas de visión, los calambres, etc. no son más una tortura para mí.

Estoy convencida dice Fabiana que podemos restaurar nuestra salud, es una esperanza, para muchas personas que como yo, viví esta situación, sí es nuestra voluntad restaurar la salud, tenemos la información necesaria y estamos listos para hacer cambios en nuestra conciencia y contarlo a otras personas para recuperar el ser energía que somos. Para ello hay que hacer una transformación de las emociones, pensamientos, acciones y comportamientos que produce una vida nueva sana, libre y feliz.

Necesitamos un cambio de visión y de actitudes esto significa que ya no nos sentiremos mas víctimas y asumiremos nuestra responsabilidad frente a nuestra salud y bienestar, que ya no seremos pasivos esperando la cura, debemos tener un papel más activos, que nos permita ser capaces de controlar la enfermedad en nuestro cuerpo como mediante la toma de conciencia.

Ramiro Montaño R.
Psicologo y especialista en Hipnosis
coloniabcn@gmail.ccom
WhatsApp. 0034600863831
viendoporotrasdimensiones.com

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